España cuenta ya con más de 200 servicios acreditados por ENAC para alcanzar los objetivos de la Estrategia de Economía Circular

El día 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje con el objetivo de concienciar sobre la importancia de tratar los residuos de forma adecuada para preservar el medioambiente, tratar de frenar el cambio climático y avanzar en la transición a una economía circular. Sin embargo, según los datos de Eurostat, España está aún lejos de ser circular y revela que no alcanzó, a finales de 2020, el objetivo del 50% de tasa de reciclado marcado por la Comisión Europea, situándose en un 35%.

Para alcanzar este reto, la nueva ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular pretende corregir este rumbo, para lo cual cuenta con el apoyo de una herramienta imprescindible al servicio de la estrategia española de economía circular: más de 200 servicios de evaluación y control acreditados por la Entidad Nacional de Acreditación, encargados de aportar las garantías necesarias en la adecuada gestión y aprovechamiento de los recursos. Asimismo, la acreditación de se ha establecido como una herramienta al servicio del plan de Contratación Pública Ecológica, siendo exigida para determinadas actividades de evaluación y control.

 

Servicios acreditados por una economía circular

Las entidades acreditadas por ENAC han demostrado que son técnicamente competentes para ofrecer un servicio con la calidad necesaria para que las empresas e instituciones inicien su transformación hacia el modelo de economía circular con garantías en cada paso.

Así, en la fase de diseño y los procesos de producción, los servicios acreditados favorecen el control efectivo de los procesos para garantizar la sostenibilidad de los productos, al tiempo que intervienen en la gestión eficaz de la energía y la reducción del impacto ambiental de las empresas. Los ensayos de los requisitos de ecodiseño en generadores y emisores de calor o frío; los ensayos y certificación de elementos e instalaciones de generación de energía renovable: aerogeneradores e instalaciones eólicas, módulos y sistemas fotovoltaicos y captadores y sistemas solares térmicos, los ensayos sobre componentes de vehículos eléctricos; o la verificación de la sostenibilidad de biocarburantes y biolíquidos son algunas de las actividades acreditadas puestas a disposición del mercado.

Por otro lado, para poder contribuir hacia una economía circular, los consumidores deben contar con información transparente y veraz para tomar decisiones de compra y, para ello, se deben disponer de herramientas que lo faciliten. En este sentido, los servicios acreditados aportan confianza en los certificados e informes sobre sostenibilidad, impacto medioambiental, eficiencia energética, favorecen el acceso a contrataciones públicas ecológicas, aportan seguridad en los productos reparados o reacondicionados con objeto de alargar su vida útil y su reutilización para otros fines y aportan garantías de competencia de los profesionales de mantenimiento, control y reparación, entre otros.

Finalmente, los servicios acreditados garantizan información fiable sobre las características de los materiales a recuperar y recuperados, aportan seguridad y eficiencia de las instalaciones de almacenamiento y tratamiento de residuos y garantías en el control de calidad en los procesos de recogida y reciclaje y favorecen la gestión sostenible del ciclo hidrológico. Ejemplos de actividades acreditadas en este sentido son las de vigilancia, inspección y control de los vertederos, caracterización de residuos con destino a vertedero, inspección de las instalaciones de tratamiento y revalorización de residuos, certificación de la cantidad de plástico reciclado en los envases de plástico no reutilizables, análisis sobre aguas residuales regeneradas para su posible reutilización, o la inspección de vertidos a las cuencas hidrográficas y su posible reutilización, entre otros.