El Centro Nacional de Microbiología, primer acreditado para el estudio de encefalopatías espongiformes transmisibles en muestras humanas

“Las auditorías de ENAC, por el alto rigor “medido” (fuerte incidencia en lo relevante y relativización de lo secundario) de sus auditores, transmiten confianza en sus resultados, lo que permite una mejor implantación de las acciones para corregir o mejorar el sistema". Dr. Laureano Cuevas, director de Calidad del Centro Nacional de Microbiología.

 

El Centro Nacional de Microbiología, perteneciente al Instituto de Salud Carlos III, ha obtenido recientemente la acreditación de ENAC para el estudio de encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) en muestras humanas, convirtiéndose así en el primer laboratorio español acreditado según la norma UNE-EN ISO 15189 para tal fin.

Las encefalopatías espongiformes transmisibles, son un grupo de enfermedades neurodegenerativas raras causadas por priones (agentes patógenos transmisibles que afectan tanto al ser humano como a los animales) que presentan una triple vertiente etiológica, pudiendo presentarse casos hereditarios, adquiridos o esporádicos (de origen desconocido). Entre las EET, destacan el insomnio familiar fatal, la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ) y su variante asociada al consumo de carne de “vacas locas”.

En concreto, el Centro Nacional de Microbiología, que lleva acreditando actividades diagnósticas desde 2006, se ha acreditado para la realización de dos pruebas complementarias pre-morten que apoyan el diagnóstico diferencial de este grupo de enfermedades diferenciando su etiología.

“La naturaleza progresiva, irreversible y potencialmente transmisible de estas enfermedades hace especialmente importante su diagnóstico diferencial, que permita distinguirlas de otras enfermedades potencialmente tratables y no transmisibles”, afirma el Dr. Miguel Calero, director del laboratorio de encefalopatías espongiformes del Centro Nacional de Microbiología. “Por ello, con el objetivo final de beneficiar a los pacientes con sospecha clínica de estas enfermedades, la acreditación de ENAC nos permite demostrar un trabajo realizado con los mayores estándares de calidad”.

La primera de las pruebas complementarias es la determinación de la proteína 14-3-3 en líquido cefalorraquídeo (marcador de muerte neuronal), que permite identificar la ECJ esporádica y diferenciarla de otras enfermedades neurodegenerativas de más lenta evolución como la enfermedad de Alzheimer. En segundo lugar, el Centro Nacional de Microbiología ha obtenido la acreditación para el análisis del gen PRNP a partir de células sanguíneas, prueba que permite confirmar o descartar la presentación de una EET de carácter hereditario. Entre un 5 y un 10% de los casos de EET humanas son hereditarios y están asociados a mutaciones puntuales en este gen.

Por medio de esta acreditación, el Centro Nacional de Microbiología, tras un proceso de evaluación riguroso avalado internacionalmente, ha demostrado ser técnicamente competente para la realización de las dos pruebas complementarias que llevan realizándose en el Instituto de Salud Carlos III desde hace más de 15 años para el estudio de encefalopatías espongiformes transmisibles humanas, garantizando con ello la fiabilidad de sus resultados.

“Las auditorías de ENAC, por el alto rigor “medido” (fuerte incidencia en lo relevante y relativización de lo secundario) de sus auditores, transmiten confianza en sus resultados, lo que permite una mejor implantación de las acciones para corregir o mejorar el sistema. Aunque el Centro Nacional de Microbiología tiene laboratorios de referencia oficiales, la acreditación refuerza la confianza en los resultados y aporta seguridad, así como reforzamiento del liderazgo”, asegura por su parte el Dr. Laureano Cuevas, director de Calidad del CNM.