El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico exige certificación acreditada para el “fin de la condición de residuos” de nuevos materiales

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha publicado recientemente la Orden TED/1522/2021, cuyo objetivo es determinar cuándo el caucho granulado y el polvo de caucho obtenidos del tratamiento de neumáticos fuera de uso o de residuos de caucho procedentes de la fabricación de neumáticos o de su recauchutado dejan de ser un residuo. Además, este texto legislativo modifica tres Órdenes Ministeriales anteriores, sobre gestión de residuos, la TED/426/2020, la APM/205/2018 y la APM/206/2018, que establecían los criterios correspondientes para el papel y cartón recuperado destinado a la fabricación de papel y cartón, el aceite usado procesado procedente del tratamiento de aceites usados para su uso como combustible y el fuel recuperado procedente del tratamiento de residuos MARPOL tipo C para su uso como combustible en buques.

En la Orden Ministerial, se determina que en todos los casos los productores o importadores deberán implantar o exigir un sistema de gestión que les permita demostrar su cumplimiento con los requisitos de cada texto y que deberá estar certificado por una entidad de certificación acreditada de acuerdo al Reglamento nº765/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, lo que implica en el caso de España, el disponer de una acreditación de ENAC.

En relación con esta actividad, la European Accreditation (organización europea de acreditadores) ya estableció las normas y requisitos necesarios para poder evaluar de manera adecuada la competencia de este tipo de entidades que ENAC recogió en su documento RDE-10, y que constituye la base para esta acreditación.

Para más información sobre este esquema o si está interesado en acreditarse puede dirigirse a Edelio Gago, jefe del departamento de Certificación y Verificación de ENAC.

 

Confianza de la Administración española en la acreditación de ENAC

Esta nueva reglamentación demuestra, una vez más, la confianza que la Administración Pública deposita en la acreditación como herramienta para garantizar la seguridad e integridad de actividades de evaluación de la conformidad, en este caso, relacionadas con un asunto de capital importancia en las agendas públicas de todo el mundo: la gestión de los residuos.

Para que un sistema de gestión aporte el nivel de confianza requerido por todos los agentes implicados, es imprescindible que las entidades de certificación que lo avalen sean técnicamente competentes, independientes, fiables y percibidas como tales por todos aquellos que han de confiar en la veracidad y valor de sus certificados. Esta garantía es la que ofrecen los servicios acreditados por ENAC: solo las entidades acreditadas han demostrado su competencia e imparcialidad ante una tercera parte independiente, ante quien han evidenciado que disponen de los medios necesarios para ofrecer el servicio de certificación con el rigor necesario para ser aceptadas por el mercado.