La acreditación de ENAC, herramienta clave para garantizar la fiabilidad de las medidas

El 20 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Metrología, una actividad imprescindible para que las relaciones comerciales se produzcan en el adecuado marco de seguridad y confianza. En este marco, las empresas necesitan tener seguridad de que los resultados que les proporcionan sus equipos de medida son correctos. La información que aportan es básica para asegurar la calidad o la seguridad de sus procesos, sus productos o sus servicios, y por tanto para la gestión y la toma de decisiones.

La Metrología, la ciencia de la medición, celebra su día este lunes 20 de mayo bajo el lema El Sistema Internacional de Unidades – Fundamentalmente Mejor. La precisión en las unidades de medida es básica para el mundo científico y la innovación. Recientemente, hemos asistido a la redifinición de cuatro medidas básicas: el kilogramo, el amperio, el kelvin y el mol, cambios de gran importancia para las investigaciones científicas que requieren un elevado nivel de precisión en sus cálculos.

Ahora bien, tan importante es que todos llamemos kilogramo a la misma masa como que todos los equipos de medida midan igual. ¿Quién controla que los resultados que proporcionan los equipos de medida sean fiables?

 

La trazabilidad metrológica, fundamental para la Industria

Contar con una infraestructura de laboratorios de calibración y organismos de control metrológico acreditados por ENAC aporta la fiabilidad requerida en los resultados de medición que son fundamentales para la industria y para el mantenimiento de un comercio con garantías, de calidad y seguro.

Por un lado, el Control Metrológico del Estado se aplica a los equipos o sistemas de medida que puedan tener influencia sobre la transparencia de transacciones comerciales, la salud o la seguridad de consumidores y usuarios, así como sobre el medio ambiente. Ejemplos de instrumentos de medida que son sometidos al control metrológico son los sonómetros para medir el ruido ambiental, los etilómetros para medir la concentración de alcohol en el aire expirado por los conductores, los cinemómetros (radares) para medir la velocidad de circulación de vehículos, los contadores eléctricos, de gas, de agua o de los surtidores de gasolina o los registradores de temperatura para asegurar, por ejemplo, el mantenimiento de la cadena del frío en el transporte y conservación de los alimentos. ENAC tiene la responsabilidad de evaluar y supervisar a los organismos que realizan estos controles tanto en la fase anterior a la puesta en el mercado como, de manera regular, cuando ya están prestando servicio.

Por su parte, los laboratorios de calibración acreditados aportan a las empresas seguridad en los resultados que les proporcionan sus equipos de medida que se utilizan en actividades claves, como controlar las variables de los procesos, asegurar la calidad o la seguridad de sus productos, sus procesos o sus servicios, u obtener los datos necesarios para el análisis y la toma de decisiones importantes. Contar con laboratorios acreditados garantizará a estas empresas la trazabilidad y la fiabilidad de los resultados de una calibración ya que la acreditación es la herramienta creada específicamente para asegurarse del cumplimiento de estos extremos. Hoy día, más de 160 laboratorios de calibración acreditados por ENAC garantizan la trazabilidad y la fiabilidad de los resultados de las medidas.

Los laboratorios acreditados abarcan las distintas áreas de calibración (electricidad, mecánica, temperatura, óptica, dimensional...) en una gran diversidad de magnitudes y equipos, desde las más "clásicas" o "frecuentes" -instrumentos de pesaje, prensas, medidores eléctricos,...- hasta las más específicas o novedosas -señales de vídeo, cámaras termométricas, analizadores de gases o fibra óptica, que prestan sus servicios a todo tipo de industrias.