|
UN ALIADO PARA LA EMPRESA EXPORTADORA La acreditación contribuye a reducir los obstáculos técnicos asociados a la exportación; una forma de evitar la repetición de los ensayos, certificaciones e inspecciones a las que deben someterse los productos para su comercialización en otros paises. Elegir un evaluador de la conformidad acreditado le garantiza su competencia técnica, y pone a su disposición un equipo humano cualificado, que cuenta con el equipamiento adecuado, y desarrolla su labor aplicando métodos de trabajo apropiados, gestionando su actividad con criterios de calidad. Reduce tiempos y costesLas pruebas de los productos tienen unos costes y consumen tiempo, aun cuando se efectúen correctamente la primera vez. Evite la repetición de resultados que implican tiempo y costes añadidos. Los servicios de evaluación acreditados aportan un valor añadido a su producto o servicio, en cuanto a fiabilidad y reconocimiento, que repercute directamente en la confianza de sus clientes y refuerza la imagen de su empresa. La acreditación pone a su disposición un proceso de selección de evaluadores único, homogéneo y reproducible, reduciendo la necesidad de dedicar recursos propios. Minimiza riesgosContar con evaluadores acreditados le ayudará a reducir los niveles de riesgo de producir o proveer un producto defectuoso, al permitirle tomar decisiones basadas en una información técnicamente fiable. Además disminuye el riesgo de ver rechazado su producto por el comprador que no acepta evaluaciones no acreditadas. Ante la posibilidad de un litigio, es una clara forma de demostrar que su empresa ha adoptado todas las precauciones a su alcance a la hora de seleccionar y contratar un servicio de evaluación competente. Aumenta la confianza de sus clientesLa confianza en su producto aumenta si sus clientes saben que ha sido evaluado por un evaluador acreditado. Aumenta la aceptación de sus productos en otros mercadosUn sistema de acuerdos internacionales permite que los resultados de los evaluadores de la conformidad acreditados sean aceptados más fácilmente por los mercados extranjeros. Esta aceptación contribuye a reducir los costes para fabricantes y exportadores, reduciendo o eliminando la necesidad de repetir pruebas en el país de importación. |