UNA GARANTIA PARA EL CIUDADANO
La acreditación de ENAC contribuye a garantizar, en beneficio de los ciudadanos, la fiabilidad de los ensayos, calibraciones, inspecciones, certificaciones y verificaciones, actividades todas ellas vinculadas a la seguridad, al cuidado de nuestro entorno y a la calidad de nuestros productos y servicios.
Es cada vez más habitual que las diferentes Administraciones, responsables de la protección de la salud y seguridad de las personas y el medio ambiente, en el desarrollo de sus competencias reglamentarias o como apoyo a sus políticas en materia de calidad, establezcan o tengan que supervisar esquemas de evaluación de la conformidad.
La acreditación de ENAC pone a su disposición un proceso de evaluación único, transparente y reproducible para asegurarse de la competencia técnica de los Organismos Evaluadores de la Conformidad, así:
- se evita la utilización de recursos propios,
- se elimina el coste de reinventar,
- se refuerza la coherencia, fomentando y reforzando la confianza del ciudadano hacia los servicios básicos,
- contribuye a reducir la necesidad de múltiples evaluaciones, y por tanto, a mejorar la eficiencia,
- se toman decisiones, que afectan a la salud y la seguridad, basadas en una información técnicamente fiable y homogénea, disminuyendo el riesgo y reforzando la confianza de la sociedad en las instituciones, los servicios públicos y los mercados.
La acreditación es una herramienta que facilita el desarrollo de mercados seguros, con una libre oferta de productos y servicios fiables, a la vez que contribuye a reforzar la protección de los consumidores. Estos factores favorecen la buena marcha y fluidez de los mercados y fomentan la aparición de esquemas fiables de autorregulación, así como la adopción de buenas prácticas, reduciendo la necesidad de reglamentación por parte de las Administraciones.