Actualidad de la acreditación

Las autoridades públicas confían en la acreditación para garantizar la calidad de los ensayos y controles acústicos

Los efectos de la contaminación acústica y los riesgos que el exceso de ruido supone para la salud forman parte de la agenda de administraciones públicas y legisladores en todo el mundo. En particular en Europa la preocupación de la Comisión por este problema quedo claramente reflejado en la Conferencia Noise in Europe que se celebró el pasado lunes 24 de abril.

A la hora de controlar este tipo de contaminación las administraciones acuden frecuentemente a empresas que deben disponer del conocimiento, la experiencia y los medios adecuados. Para ello las administraciones públicas confían, cada vez más en la acreditación para asegurarse de que las empresas que trabajan en su nombre disponen de la necesaria competencia técnica.

Por ejemplo, la Ley 5/2009 del Ruido de Castilla y León exige acreditación a las entidades que quieran obtener la autorización autonómica para realizar ensayos de medida de niveles sonoros, de aislamientos acústicos, de vibraciones y de tiempos de reverberación en la Comunidad. Esta misma ley, así como la Ordenanza Municipal de Valladolid, recoge que cualquier máquina de obra pública que opere en Castilla y León y que tenga más de dos años de antigüedad, debe ser evaluada y obtener un informe de ensayo acústico emitido por un laboratorio acreditado por ENAC.

La Ordenanza Municipal de Protección contra la Contaminación Acústica de Valencia, por su parte, también exige acreditación para realizar las mediciones in situ necesarias para expedir los certificados de verificación del cumplimiento de los aislamientos mínimos exigibles en la edificación. Asimismo, el Decreto 266/2004 exige la realización de una auditoría acústica, por parte de un laboratorio de ensayos acreditado, para el control de las emisiones y el aislamiento de las actividades industriales y comerciales de la Comunidad Valenciana.

La acreditación de ENAC minimiza el riesgo de que la concesión de una licencia de actividad, de un permiso de habitabilidad en edificación, o la adopción de un plan de acción, se ejecute sobre mediciones carentes de soporte técnico. Los ensayos y controles que se realizan dentro del ámbito acreditado tienen las garantías de que:

  • Las decisiones que requiere la evaluación acústica se toman por técnicos competentes.
  • Se han empleado los equipos adecuados, cumpliendo con los requisitos metrológicos legales. 
  • Se aplican procesos de muestreo en los casos en que es necesaria una declaración global de conformidad.
  • Se consideran e identifican los focos sonoros necesarios para una evaluación acústica concluyente.
  • La entidad participa periódicamente en intercomparaciones con otras entidades y realiza controles internos para evaluar la calidad de sus actuaciones.

En la actualidad, más de 80 empresas e instituciones públicas acreditadas, entre las que se encuentran laboratorios de ensayo, proveedores de programas de intercomparación y organismos de control de productos de la construcción, trabajan para mejorar las condiciones acústicas de nuestro entorno.